Soy un puertorriqueño que quiere vivir en plenitud, que le encanta comer, que ama a su familia y que disfruta lo que hace.
Desde pequeño he disfrutado pensar, cuestionar, buscar y tratar de entender. Esto me ha hecho sufrir mucho porque hay cosas que simplemente no tienen sentido. Pero he aprendido mucho también y la verdad es que disfruto enseñar, eso es exactamente lo que hago. Comparto lo que me ha sanado, lo que me ayuda y lo que necesito continuar teniendo presente.
Primeros pasos en la magia. Me lancé a hacer mis primeros shows de magia en cumpleaños, fiestas y de todo.
Las empresas comenzaron a contratarme para actividades corporativas y yo no podía creerlo
Mi primer show en un pequeño teatro.
Armé lo que para mí era un "buen show" y me atreví hacer un evento con venta de boletos. Me lo disfruté, fui a la televisión por primera vez y el evento fue un éxito, hicimos 6 funciones alrededor de Puerto Rico.
Me casé con Gabriela,
de las pocas decisiones que nunca me he cuestionado si fue correcta. Ella es grandiosa, inteligente, noble, bella, la amo. Entre novios y esposos ya van 14 años.
Comenzó la inconformidad.
Sentía que la gente sólo conocía mis trucos, pero no a mí. Me fui atreviendo a compartir algunas reflexiones en medio de los shows corporativos y públicos. Lo hacía con temor porque la gente iba a ver un ilusionista no un conferenciante pero lo hacía.
Nace el conferencista.
Ya me había graduado de bachillerato en teología y había comenzado el doctorado en psicología. La educación me dio fuerzas para lanzarme. Cada vez que me llamaban para un show corporativo les ofrecía una conferencia. En redes sociales, comencé a subir contenido de reflexiones y en un año crecí cerca de 20k seguidores.
Inteligencia emocional como brújula.
Entendí que mis temas siempre giraban en torno a conocernos mejor a nosotros mismos y a los demás. Así nació mi identidad como conferencista en inteligencia emocional.
Primera conferencia masiva abierta al público general.
Le llamamos “Pausa” puedes buscarla en mi Youtube. No sabía que esta conferencia me iba llevar a República Dominicana y Estados Unidos. No tenía idea del impacto en la gente. Fue un momento bien importante en mi carrera.
Nace mi hija Ava, la más esperada.
A los 6 meses (2024) de nacida descubrimos que tenía una condición genética. No iba poder hablar, ni caminar. Recibir el diagnóstico ha sido el momento más doloroso de mi vida. Grité, lloré, me derrumbé.
Ava fallece.
Su expectativa de vida era de 14-18 años y justo cuando estábamos aceptándolo, un 13 de diciembre, enferma y fallece. Ava vive en mí y en nuestra familia.
Jamás hubiera pensado que después de haber sufrido tanto iba tener un año tan exitoso
Lo escribo y no puedo ni creerlo. Busqué ayuda profesional, acepté la pérdida y comenzé a escribir. Con el equipo que me acompaña, hemos hecho sobre 60 conferencias entre públicas y corporativas, hemos impactado cerca de 50,000 personas de manera presencial y millones de personas a través de redes sociales.
Soy conferencista y autor a tiempo completo
Hago conferencias públicas y corporativas donde enseño inteligencia emocional a través de historias, actos de magia y datos. Mi propósito es seguir aprendiendo a vivir en plenitud y compartir lo que voy aprendiendo.
Mi prioridad es ser la mejor versión de mí mismo en casa, con mi esposa y mi hija, aunque no está en este plano la llevo en el alma. Estudié teología porque me apasiona Dios y psicología clínica porque me interesa entendernos mejor como personas. El dinero no me impresiona, me impresiona la gente auténtica, amorosa y disciplinada. Me encanta la gastronomía, disfruto comer y compartir, y me cuestiono casi todo… excepto haberme casado con mi esposa, la mejor decisión de mi vida.